Gestionamos adquisición desde octubre de 2010, tiempo suficiente para haber visto varias tácticas dejar de funcionar. Lo que sobrevivió no es vistoso: arreglar lo que bloquea el sitio, medir lo que de verdad cuenta como venta, y poner el presupuesto donde genera facturación y no donde genera gráficos.
No vamos a fingir que tenemos oficina en Miami o en Madrid. No la tenemos. Lo que sí tenemos es un equipo trilingüe con una estructura de costos que las agencias de esos mercados difícilmente igualan, y quince años de cuentas donde cada clic hubo que ganarlo.
Eso encaja especialmente con dos perfiles: empresas latinas operando en Estados Unidos, y empresas que venden entre América Latina y Brasil. Ambas necesitan a alguien que entienda el mercado en los dos extremos de la frase.